Saturday, March 1, 2014

the STANDard :: march



Montana is an extreme weather state.  and we are currently, as in right this minute while i write this, experiencing some extreme weather... blizzard like snow, very low temperatures,  and very high winds.  it's called winter... ever hear of it?  oh and it's the wind that freaks me out the most.  the sound of it blowing through the trees and past the house keeps me up at night. it doesn't help that early in the season we had a massive tree blow over and destroy some of our neighbors farm equipment.  i just can't help but envision that happening to our house! and it scares me. i can't help it because i can't escape it... i see the effects of it as trees threaten to fall over and i hear it constantly rushing into every teeny space between doors and windows, the creaking and whistling.  it's all around.

in Matthew, the disciples had a run in with the wind. in chapter 14 they were out in the middle of a lake, when it kicked up. and when the scripture says that the disciples boat was 'beaten and tossed by the waves, for the wind was AGAINST them', i take that very seriously!
[let me take this opportunity to mention another Montana extreme... our lakes are extremely everything! extremely deep, extremely cold, extremely beautiful.  they are also, when the wind comes 'round, extremely scary.  the waves that the wind stirs up are ocean like in their strength and size.  boats sink and people drown every year.  it's terrifying.]
i'm sure you're familiar with this story, therefore you know what comes next... Jesus, came to the boat... walking on the water. wind and waves and water did not hinder him in any way. i don't believe that Jesus had to think long and hard about walking across the lake to the boat... it wasn't hard for him.  nothing is too hard for him.  but it scared the disciples near to death.  Peter, however, being, well, Peter, got a surge of courage and in what seems like an i-believe-help-my-unbelief sort of moment, he says "Lord, if it is you, command me to come to you on the water." and Jesus says..."come on". and Peter did. he walked on the water. as Jesus did. that impossible, scary thing? Peter did it too.  i mean, it wasn't impossible or scary for Jesus,  and he called Peter in to experience how possible it really was. and Peter did, but only for a moment. because next thing we know Peter fell right back into frailty and fear. 'but when he saw the wind, he was afraid and, beginning to sink, cried out, "Lord! save me!!"' i find it incredibly interesting that he seems to have forgotten all about the wind and waves there for a minute.  when Jesus first appears to the disciples on the water it says they were terrified. Jesus reassures them by saying "take courage, it is I. don't be afraid", but it never says he stilled the storm or stopped the wind. so when Peter got out of the boat, it stands to reason, the waves were still crashing and the wind still howling.... he just stopped seeing them.  he only saw Jesus.

i want to only see Jesus. but often, i just see the wind.

sometimes i think, when i hear the Spirit speak to my heart with an idea or call me out to something i know i'm meant to accomplish, i get so excited about it at first! i think "YES!!! this is what i've been dreaming of and waiting for!!"... in the same way that Peter had that initial thrill and sense of daring to do something that seemed so crazy.  and then, also like Peter, i often get my proverbial feet out of the boat only to find that insecurity and doubt have bound themselves around my ankles and i begin backtracking and hyper-ventilating and reassessing the situation.... in essence seeing the wind and inevitably i begin sinking.

it's not just actual wind blowing around my house that i'm afraid of.  there is a tempest whipping past my mind, trying to tempt me to doubt.  there are gusts of distractions, blasts of confusion,  whirlwinds of fear all meant to stir up such a storm that i lose all hope and sink. but, Jesus.  he invites me in to His normal. which, to my human eyes, is impossible. still, he commands me to come out

...onto the water...

he doesn't necessarily stop the storm in order for me to do so.  he just says...'come'.  climb out of the boat in spite of the waves.  walk towards me despite the wind.  don't stay there with one hand on the railing.  don't grab a life preserver just in case.  walk out, step out, eyes up, ignore the wind.

will we lose our balance? yes, most likely we will fall, forget, and/or fail a few times.  will Jesus catch us? yes. every time.  but he will call us back out again and again.  the hope is that we will learn and grow, that our faith will be made stronger...bigger... so that Jesus' normal, becomes our normal too.

in an effort to see Jesus above all else and as a reminder to keep my eyes on him alone,  i've chosen to memorize this passage in Matthew as my STANDard this month:

Matthew 14:30+31
'...but when he saw the wind, he was afraid and, beginning to sink, cried out, "Lord! Save me!". immediately Jesus reached out his hand and caught him. "you of little faith, why did you doubt?"...'













4 comments:

Julian Perez said...

I love it!!! Such a great word!! Do you give me the right to translate it in Spanish? I will credit you hehehehe

Julian Perez

Crystal Lewis said...

of course! Julian i'd love that:)
thanks!

Julian Perez said...

Montana es un estado donde el clima llega a extremos y ahora mismo, mientras escribo esto, estamos experimentando mucha nieve, temperaturas bajas y mucho viento. Ha esto se le llama invierno… ¿Has escuchado alguna vez de esto? Oh y el viento es lo que más me asusta. El sonido de él soplando por medio de los árboles y pasando por mi casa me mantiene despierta toda la noche. No ayuda mucho que a principios de esta temporada invernal tuvimos un árbol el cual se arrancó de la tierra y destruyo algunos de los equipos agrícolas de mis vecinos. No puedo imaginar que sería si algo así nos pasara en nuestra casa. ¡Me asusta! No me ayudaría porque no podría escapar. Veo los efectos que causa cuando los arboles caen y escucho constantemente en cada pequeño espacio entre puertas y ventanas como el viento susurra y asusta. ¡Es en todo lado!





En Mateo, los discípulos tuvieron un encuentro con el viento. En el capítulo 14 ellos estuvieron en medio de un lago, las olas se levantaban. Las escrituras dicen que la barca de los discípulos fue golpeada y arrojada por las olas, porque el vienta estaba en CONTRA de ellos. Yo tomo esto seriamente [Déjame tomar esta oportunidad para mencionar otra cosa acerca de Montana y sus extremos… nuestros lagos son sumamente todo! sumamente profundos, sumamente fríos

Sumamente bellos. También son sumamente aterradores cuando hay mucho viento. Las olas son igual de tamaño como las del océano cuando el viento las agita. Los botes se hunden y la gente se ahoga cada año. ¡Es horripilante!]

Estoy segura que te familiarizas con esta historia, por lo tanto sabes que sigue… Jesús vino a la barca… caminando sobre el agua. El viento y las olas no lo detuvieron en ningún momento. Yo no creo que Jesús tuvo que pensar mucho o hacer esfuerzo para caminar sobre el lago para llegar a la barca… No fue difícil para Él. Nada es difícil para Él. Pero los discípulos se llevaron su buen susto. Pedro, sin embargo tuvo valentía y en lo que parecía un momento de yo-creo-ayuda-mi-incredulidad, él dijo “Señor, si eres tú, ordéname a que vaya a ti caminando sobre el agua.” Y Jesús le dijo… “Ven a mí”. y Pedro lo hizo. Él camino sobre el agua. Como Jesús lo hizo. Eso tan imposible, ¿algo que asusta? Pedro lo hizo también. Me refiero a que no fue imposible o algo miedoso para Jesús, mas Él llamo a Pedro a que experimentara cuan posible realmente era. Pedro lo hizo, pero por un momento. Sabemos lo que paso después fue que Pedro se llenó de miedo y fragilidad. Pero cuando él vio el vio el viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse, exclamo, “¡Señor, sálvame!” Encuentro esto muy interesante en ver que Pedro no pensó ni en las olas ni en el viento por un momento. Cuando Jesús se le apareció a los discípulos sobre el agua dice que ellos estaban atemorizados. Jesús los tranquilizo diciéndole “Calma, soy Yo, no tengan miedo” pero nuca se dijo que Él calmo la mar y detuvo el viento. Así que Pedro salió de la barca, es muy lógico pensar que las olas seguían subiendo y el viento soplando… Él las dejo de ver. Él solo vio a Jesús.

Deseo que solo ver a Jesús pero más a menudo veo el viento.

Julian Perez said...

A veces pienso cuando escucho al Espíritu Santo hablar al corazón con una idea o me llamar para algo que estoy destinado en lograr, me emociono al comienzo y pienso “¡SI! ¡Esto es lo que he siempre soñado y esperado!” pero al mismo tiempo así como Pedro tuvo ese impulse al comienzo en hacer algo fuera de lo común y después, como Pedro me encuentro con mis pies fuera de la barca y solo encuentro inseguridad y duda atrapándolos alrededor de mis tobillos y empiezo retroceder y a reevaluar la situación… en esencia de ver el fuerte viento y verme hundir inevitablemente.

No es el viento que golpea mi casa del cual tengo miedo. Es una tempestad que comienza a golpear mi mente y me hace dudar. Hay muchas rachas de distracciones, explosiones de confusión, torbellinos de miedos, toda una tormenta de tal amplitud que hace que pierda mi fe y me haga hundir. Pero Jesús me invita a su normalidad. La cual con mis ojos humanos es imposible de ver, pero Él me dice que salga de mi barca hacia las aguas

Él no necesariamente detiene la tormenta para que yo lo logre. Él solo dice “Ven”. Sal de la barca sin importar las olas. Camina hacia adelante sin importa el viento. No te quedes ahí con una mano en la baranda. No te lleves un salva vidas. Camina, mira hacia adelante e ignora la tempestad.

¿Perderemos nuestro balance? Si, y puede ser que caigamos, olvidemos y perdamos varias veces. ¿Jesús nos sostendrá? Si, En todo momento. Pero Él nos llamara de Nuevo una y otra vez más. La esperanza está que aprenderemos a crecer más, nuestra fe se mantendrá fuerte, grande así como la normalidad de Jesús se convierta en nuestra normalidad también.

En un esfuerzo para ver a Jesús sobre todo y como recordatorio en mantener nuestros ojos solo en Él, escogí este pasaje bíblico en Mateo para memorizármelo como mi estandarte de este mes.



Mateo 14:30+31

Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: ¡Señor, sálvame! En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió: ¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?